¿Por qué mi gato no quiere jugar y cómo motivarlo para que juegue?

El conocido dibujo animado Garfield ha dado muy mala fama a los gatos como animales flojos y holgazanes, si bien es cierto que los gatos duermen mucho, son de los animales más juguetones y que se entretienen con objetos cotidianos como un rollo de hilo, una caja de cartón, etc. Pero ¿qué se puede hacer? cuando nuestro minino se convierte en la materialización del gato del comic, siente apatía y no quiere jugar.

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    ¿Por qué mi gato no quiere jugar?

    Es importante que tu gato se ejercite adecuadamente esto repercutirá en su salud, estará más sediento lo que lo estimulará a ingerir agua, lo que mejorará su función renal, también evitará la obesidad y las enfermedades que puedan venir asociadas a ella. Será mucho más fácil este proceso si juegas con tu gato desde pequeño, cuando sea un gato adulto querrá realizarlo sin dificultad 

    gato enfermo no quiere jugar

    Para poder motivar a tu minino a jugar, tienes que tener paciencia, los animales tienen una capacidad de aprendizaje mucho más lenta que la de los humanos.

    Es necesario que evites los gritos, debes hablarle con un tono de voz seguro, pero no levantar la voz demasiado y por supuesto nada de maltrato físico, las mascotas merecen ser respetadas como seres vivos. Si abordas este proceso tomando en cuenta estas condiciones seguro conseguirás que tu gato quiera jugar.

    Respeta su proceso de adaptación, los gatos son famosos por su carácter independiente así que no lo obligues a realizar la actividad si en algún momento ha decidido desistir de ella.  

    También puedes tomar pequeños paseos con él e ir aumentando el tiempo poco a poco, es importante que observes el comportamiento del gato, si muestra alguna señal extraña o si disfruta de alguna actividad en particular.

    Si has logrado conseguir una actividad que realmente le gusta extiéndela lo más que pueda y trata de que no tenga ninguna experiencia negativa con ella, si en algún momento surge una vivencia traumática lo que conseguirás será desmotivar al animal.

    ¿Cómo motivar a mi gato para que juegue?

    Si no has logrado que tu minino se levante, juegue contigo o de un simple paseo, es probable que tu gato considere la actividad como aburrida, en este caso necesitarás algunos objetos para hacer el proceso mucho más atractivo y llamar la atención del animal puedes conseguirle una pelota, un rollo de cuerda o una caja, para los gatos jugar con estas últimas constituye una actividad verdaderamente irresistible.

    Un aparato que divierte mucho a los felinos es un puntero laser el cual puedes apuntar contra el piso y mover constantemente, lograrás poner en marcha a tu minino. Trata de variar la cantidad de juegos con los cuales se pueda divertir tu mascota, esto te dará mucho más opciones al momento de estimularle.

    gato saltando para alcanzar juguete

    Refuerza la experiencia del juego con actitudes positivas caricias, mimos, abrazos. Mucho de los gatos no les gusta jugar porque ha tenido alguna mala experiencia asociada a la actividad o quizás simplemente por aburrimiento en este caso es importante que seas creativo y generes tantas opciones de juegos como sea posible.

    Si tu gato asocia el jugar con alguna recompensa lo más probable es que repita la actividad varias veces en busca de la misma. Prémialo cuando se lo merezca de lo contrario ignóralo. Evita cualquier tipo de contacto cuando no desees reforzar alguna conducta en particular. 

    Es necesario que tomes en cuenta la edad del gato, un individuo joven será mucho más proclive a jugar que un gato adulto y con varios años a cuesta. 

    Si ya lo has intentado absolutamente todo y tu gato sigue sin querer jugar bajo ningún concepto es probable que tenga alguna condición médica que pueda estar afectando su organismo. Muchas enfermedades presentan síntomas en los que la apatía y el desgano forman parte de ellos, no es que tu gato no quiera, es que no se siente con la suficiente energía para desarrollar la actividad.

    En caso de que observes algún síntoma o actitud enfermiza lo más recomendable es que acudas inmediatamente a tu médico veterinario, quien debe realizar la evaluación física de tu mascota, revisará ciertos parámetros, de ser necesario hará pruebas y análisis adicionales que permitar dar con el diagnóstico adecuado.

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